Blefaroplastia con plasma láser

Blefaroplastia con Plasma Láser: Párpados sin Cirugía

Evaluación del párpado inferior antes de una blefaroplastia con plasma láser

El párpado tiene la piel más fina del cuerpo: menos de un milímetro de espesor, casi sin grasa por debajo y sobre un músculo que se contrae miles de veces por día. Es, por lejos, la zona del rostro donde el paso del tiempo se ve primero.

Cuando aparece el exceso de piel del párpado superior —ese pliegue que empieza a apoyarse sobre la pestaña y hace que la mirada se vea cansada incluso descansada— o la trama de arrugas finas del párpado inferior, la consulta casi siempre llega con la misma pregunta: ¿me tengo que operar?

La blefaroplastia con plasma láser es la respuesta intermedia. No reemplaza a la cirugía en todos los casos, pero resuelve muy bien los grados leves y moderados sin cortes, sin puntos y sin quirófano.

Qué es la blefaroplastia con plasma láser

Se la conoce también como blefaroplastia sin cirugía o blefaroplastia no quirúrgica. El equipo ioniza el aire y genera un arco de plasma que no llega a tocar la piel: lo que hace es sublimar, es decir convertir en vapor, la capa más superficial de la epidermis en puntos milimétricos.

Cada uno de esos puntos produce dos cosas. Una inmediata, que es la contracción de la piel alrededor del punto tratado —se ve en el momento, sobre la marcha—. Y otra que tarda: la reparación de esos microdaños controlados activa la producción de colágeno nuevo y sigue trabajando durante semanas después de la sesión.

Se trabaja siempre con protectores oculares colocados y con anestesia tópica. No se atraviesa el párpado ni se inyecta nada.

Qué corrige y qué no

Este es el bloque más importante de la página, porque casi todas las decepciones con este procedimiento vienen de una indicación mal elegida y no de la técnica.

Consulta frecuenteQué hace el plasma láser
Exceso leve a moderado de piel en el párpado superiorEs la indicación principal. La piel se retrae y el pliegue que apoya sobre la pestaña se levanta.
Arrugas finas del párpado inferiorMejora la textura y la trama de arrugas superficiales, sin tocar la bolsa grasa.
Patas de galloMejoran las líneas superficiales. El componente muscular se trabaja con toxina botulínica.
Párpado caído por debilidad del músculo elevador (ptosis verdadera)No lo corrige. Es un problema muscular y su tratamiento es otro.
Exceso importante de piel o hernia de grasa orbitaria marcadaNo es la indicación. Ahí el resultado que se busca es quirúrgico.
Ojera pigmentada o surco lagrimal marcadoNo es su indicación. Se trabaja según la causa, con otros recursos.
Cola de la ceja descendidaNo la eleva. Eso se trabaja con toxina botulínica o con hilos.

Preferimos ser claras antes que después: si en la evaluación vemos que el caso es quirúrgico, lo decimos en la consulta. Hacer plasma sobre una indicación que no le corresponde no da un resultado menor, da un resultado que no se ve.

Cómo es la sesión, paso a paso

  1. Evaluación. Se examina el párpado en reposo y en movimiento, se estima cuánta piel sobra, se descarta ptosis verdadera y hernia grasa y se define si el caso es de plasma o de cirugía.
  2. Preparación. Se desmaquilla e higieniza la zona y se aplica anestesia tópica en crema entre 30 y 45 minutos antes.
  3. Protección ocular. Se colocan los protectores oculares antes de la primera aplicación y no se retiran hasta el final.
  4. Aplicación. Se trabaja por puntos, en hileras paralelas sobre la piel que se busca retraer. Cada punto deja una costrita mínima. Lleva entre 15 y 30 minutos según la zona.
  5. Cierre e indicaciones. Se aplica una crema calmante y se entregan las indicaciones por escrito. Es ambulatorio: se sale caminando.

Los días después: qué esperar y qué cuidar

En los puntos tratados quedan costritas finas, del tamaño de una cabeza de alfiler, que se caen solas entre los 5 y los 8 días. No se tocan y no se arrancan: la costra es el apósito natural de la piel y sacarla antes de tiempo es la causa más frecuente de mancha residual.

La hinchazón es lo que más sorprende. Suele ser mayor a la mañana siguiente que el mismo día de la sesión, y baja progresivamente en 48 a 72 horas. El frío local, sin apoyar peso sobre el párpado, ayuda.

  • Sin maquillaje en la zona hasta que caiga la última costra.
  • Fotoprotección estricta y anteojos de sol, todos los días, también nublado.
  • Sin pileta, sauna, vapor ni ejercicio intenso mientras haya costras.
  • Sin ácidos, retinoides ni exfoliantes en la zona hasta el alta.
  • Las primeras noches, dormir con la cabeza algo elevada.

Consultá sin esperar si aparece dolor que aumenta en lugar de disminuir, secreción, o vesículas agrupadas con ardor —que pueden ser una reactivación de herpes—. Son situaciones infrecuentes y se resuelven mucho mejor cuando se ven a tiempo.

Planificá la fecha. Entre la sesión y la caída de las costras hay alrededor de una semana en la que la zona se ve tratada. Si tenés un evento, conviene dejar por lo menos tres semanas de margen.

Cuántas sesiones y cuándo se ve el resultado

El esquema es de una sesión cada tres meses. Cuántas hacen falta en total no es igual para todas: depende del grado de exceso de piel y de cómo responde el tejido de cada paciente. Hay casos que quedan resueltos con una sola sesión y otros que mejoran de forma escalonada.

Y el intervalo de tres meses no es arbitrario. El resultado empieza a verse cuando caen las costras, pero sigue mejorando durante las semanas siguientes mientras se remodela el colágeno. Recién con ese tiempo cumplido se puede evaluar todo lo que dio la sesión anterior y decidir con criterio si conviene una más.

Cuánto se mantiene

La piel que se retrajo no vuelve al punto de partida. Pero el párpado sigue envejeciendo: el músculo sigue gesticulando y la piel sigue perdiendo elastina con los años. Por eso hablamos de una mejoría que se sostiene en el tiempo y no de un resultado permanente.

Cuánto se mantiene depende sobre todo de dos cosas que sí están al alcance de la paciente: la fotoprotección diaria y el cuidado de una zona que es fina y desatendida en casi todas las rutinas.

Plasma o cirugía: cómo se decide

Blefaroplastia con plasmaBlefaroplastia quirúrgica
Tipo de procedimientoAmbulatorio, sin cortesCirugía con incisión y sutura
AnestesiaTópica en cremaLocal, con o sin sedación
Puntos y cicatrizNo lleva puntosLleva sutura y deja cicatriz en el pliegue
EsquemaUna sesión cada tres meses, según el gradoUna sola intervención
Recuperación visibleCostras entre 5 y 8 díasPuntos y hematoma entre 7 y 14 días
Alcance del resultadoGrados leves y moderadosExcesos importantes de piel y hernia grasa
QuirófanoNo

Ninguna de las dos reemplaza a la otra y la elección no es una preferencia: la define la anatomía del párpado. Cuando el caso es quirúrgico, corresponde derivar.

Plasma, toxina y relleno: qué resuelve cada uno

HerramientaQué resuelveCuándo la elegimos
Plasma láserExceso de piel y arrugas finas del párpadoCuando lo que sobra es piel
Toxina botulínicaArrugas por contracción muscular y patas de galloCuando la arruga aparece al gesticular
Ácido hialurónicoFalta de volumen en el surco lagrimalCuando la ojera es un hueco y no una mancha

En la mirada casi nunca hay un solo problema. Por eso el plan de tratamiento suele combinar más de un recurso, en un orden que se define en la consulta.

Seguridad, efectos adversos y contraindicaciones

La zona periocular no admite improvisación. Trabajar a milímetros del ojo, sobre la piel más fina del cuerpo, exige conocer la anatomía del párpado y manejar la profundidad del punto: por eso es un acto médico y no una prestación de estética.

Lo esperable y transitorio es eritema, edema y las costras propias de la técnica. Menos frecuentes son la hiperpigmentación o hipopigmentación transitoria y el eritema prolongado. La complicación evitable es la cicatriz, y aparece cuando se trabaja más profundo de lo que el párpado necesita.

No lo indicamos durante el embarazo y la lactancia, con herpes activo, ante infección o lesión activa en la zona, con antecedente de cicatrices queloides, en enfermedades autoinmunes o inflamatorias descompensadas, con uso reciente de isotretinoína, ni en pacientes anticoaguladas sin autorización de su médico tratante. Tampoco cuando la expectativa es un resultado quirúrgico.

En fototipos altos el procedimiento se evalúa con precauciones especiales y preparación previa de la piel, por el riesgo de mancha posinflamatoria.

Precios y turnos

Los valores actualizados de cada sede están publicados y se actualizan periódicamente. Podés consultarlos en la lista de precios de Buenos Aires o en la lista de precios de Neuquén. En Buenos Aires la consulta de medicina estética es sin cargo.

Preguntas frecuentes

¿La blefaroplastia con plasma láser es una cirugía?
No. No hay corte, no hay sutura y no se trabaja en quirófano. Es un procedimiento médico ambulatorio que se hace en el consultorio con anestesia tópica y del que se sale caminando.

¿Duele?
Es más molesto que doloroso. Con la crema anestésica aplicada entre 30 y 45 minutos antes, la mayoría de las pacientes describe una sensación de calor y de pequeños pinchazos secos en cada punto.

¿Cuántos días quedan las costritas?
Entre 5 y 8 días. Se caen solas y no hay que tocarlas ni arrancarlas: es la parte del proceso que más influye en el resultado final.

¿Cuándo puedo volver a maquillarme?
Cuando la piel esté cerrada, es decir, después de que caen todas las costras. Antes de eso el maquillaje sobre la costra retrasa la cicatrización y aumenta el riesgo de mancha.

¿Se puede hacer en verano?
Se puede, pero exige más disciplina: la zona tratada queda especialmente sensible al sol durante varias semanas y la fotoprotección estricta con anteojos deja de ser un consejo y pasa a ser parte del tratamiento.

Tengo bastante piel en el párpado, ¿me sirve igual?
Depende de cuánta. En los grados leves y moderados el plasma resuelve muy bien. Cuando el exceso de piel es importante o hay una hernia de grasa marcada, el resultado que se busca es quirúrgico y preferimos decirlo en la consulta antes de empezar.

¿Se puede combinar con toxina botulínica?
Sí, y es una combinación frecuente. El plasma trabaja sobre la piel que sobra y la toxina sobre el músculo que gesticula. Son problemas distintos y se suman bien en el mismo plan.

¿Sirve para las ojeras?
No es su indicación. La ojera puede ser una mancha, una sombra por hueco en el surco lagrimal o un componente vascular, y cada causa tiene su tratamiento. En la consulta se define cuál es la tuya.

Tengo la piel morena, ¿puedo hacérmela?
Requiere una evaluación específica. En fototipos altos el riesgo de mancha posinflamatoria es mayor, así que se decide caso por caso, con preparación previa de la piel y precauciones especiales.

¿Cada cuánto se repite?
El esquema es de una sesión cada tres meses. Cuántas sesiones hacen falta en total lo define el grado de exceso de piel y la respuesta de cada paciente.

Agendá tu evaluación

El primer paso es siempre la consulta. Ahí se define lo único que importa antes de empezar: si tu párpado es de plasma o de cirugía, cuántas sesiones conviene planificar y qué otros recursos suman en tu caso.

Atendemos en nuestras dos sedes:

Buenos Aires: Av. Libertador 6160, Piso 1, Of. 102 — Belgrano, CABA.
Neuquén: Islas Malvinas 221 — Confluencia, Neuquén.

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Los resultados varían según cada paciente. Este contenido tiene fines informativos y no reemplaza la consulta médica presencial.


Dra. Mariela Orgueira

Directora Médica – Alma Estética

Médica especializada en Medicina Estética, Funcional y Regenerativa

Más de 20 años de experiencia clínica

Sedes: Buenos Aires & Neuquén