Casi todo lo que hacemos en medicina estética suma: sumamos volumen, sumamos colágeno, sumamos hidratación. Las enzimas hacen lo contrario. Son proteínas que rompen una molécula puntual, y por eso sirven cuando el problema no es una falta sino un exceso: ácido hialurónico de más, tejido fibroso que retrae, grasa localizada que no responde.
Son un recurso médico, no un tratamiento de rutina. Se indican en situaciones concretas, con evaluación previa y sabiendo exactamente qué se quiere desarmar. Esta página explica las tres que usamos —hialuronidasa, colagenasa y lipasa—, para qué sirve cada una y, sobre todo, qué no hace ninguna.
Tres enzimas, tres blancos distintos
| Enzima | Qué degrada | Para qué se usa |
|---|---|---|
| Hialuronidasa | Ácido hialurónico | Revertir o corregir rellenos de ácido hialurónico; urgencia vascular |
| Colagenasa | Colágeno | Fibrosis, tabiques fibrosos, adherencias y cicatrices retraídas |
| Lipasa | Triglicéridos | Adiposidad localizada, dentro de un plan corporal |
La lógica es siempre la misma: la enzima reconoce su sustrato y lo hidroliza. Lo que cambia es el sustrato. Y de ahí se desprende la regla más importante de toda esta página: una enzima solo actúa sobre la molécula que reconoce. La hialuronidasa no toca la grasa, la lipasa no disuelve un relleno y ninguna de las tres hace nada sobre un implante permanente.
En el consultorio trabajamos con enzimas de grado médico de la línea PB Serum, que se presentan en viales de potencia estandarizada. Eso explica un detalle que aparece en la lista de precios y suele generar dudas: la dosis no se mide en mililitros sino en unidades de actividad enzimática, y por eso el presupuesto se calcula por unidad y no por jeringa.
Hialuronidasa: el antídoto del ácido hialurónico
La hialuronidasa hidroliza el ácido hialurónico. Es la razón por la cual el ácido hialurónico es, de todos los materiales de relleno, el que ofrece más margen: si algo no queda bien, se puede revertir. Eso no es un detalle menor, es un criterio de seguridad, y es uno de los motivos por los que en el consultorio preferimos trabajar con productos reabsorbibles y trazables.
Se indica en:
- Sobrecorrección o exceso de volumen: un labio demasiado proyectado, un pómulo cargado, un mentón que perdió proporción.
- Asimetrías que no se resuelven agregando producto del otro lado.
- Nódulos y grumos palpables o visibles.
- Migración del producto, típicamente por encima del borde del labio.
- Efecto Tyndall: ese tono azulado que aparece cuando el relleno quedó demasiado superficial, sobre todo en el surco lagrimal.
- Producto viejo que quedó integrado y ya no acompaña la cara actual.
- Urgencia vascular: si el producto comprimió u obstruyó un vaso, la hialuronidasa es el tratamiento de emergencia y el tiempo cuenta en horas.
Sobre esto último vale la pena ser directos, porque es información que puede evitar un problema grave. Si te aplicaste un relleno y aparece dolor intenso y creciente, palidez de la piel, un moteado violáceo, o alteración de la visión, no esperes: es una urgencia médica y hay que consultar de inmediato, donde sea que te lo hayan aplicado.
Lo que la hialuronidasa no puede revertir
Acá hay una confusión muy frecuente y conviene aclararla: la hialuronidasa solo disuelve ácido hialurónico. No revierte hidroxiapatita de calcio, no revierte ácido poliláctico, no revierte policaprolactona, no disuelve hilos tensores y no hace absolutamente nada sobre siliconas o materiales permanentes inyectados. Es una de las razones por las que, cuando el objetivo lo permite, elegimos ácido hialurónico: porque tiene marcha atrás.
Cómo es una sesión de hialuronidasa
Primero se evalúa: qué producto se aplicó, cuándo, en qué plano y qué es exactamente lo que molesta. Cuando hay dudas sobre el material, la ecografía de partes blandas ayuda a ubicarlo. Después se aplica la enzima en el sitio del depósito, con aguja o cánula, en la cantidad mínima necesaria. La molestia es leve; puede quedar hinchazón y algún hematoma durante unos días.
El efecto empieza a verse en 24 a 48 horas y se completa en una o dos semanas. En depósitos grandes o de productos muy reticulados puede hacer falta más de una sesión, separadas por dos semanas. La hialuronidasa también degrada de manera transitoria el ácido hialurónico propio de la zona: la piel puede verse un poco más apagada o «vacía» durante algunas semanas, y se recupera sola.
Si el plan es volver a rellenar después, se espera al menos dos semanas para que no quede enzima activa en el tejido.
Colagenasa: cuando el problema es tejido fibroso
La colagenasa hidroliza colágeno. En estética se usa donde hay tejido fibroso que traba: tabiques fibrosos que tironean la piel y generan el hoyuelo de la celulitis, adherencias y fibrosis después de una cirugía o de una liposucción, cicatrices retraídas, zonas endurecidas.
Se aplica de forma local, en el punto donde se palpa la fibrosis, y suele indicarse por sesiones. No es un tratamiento de la celulitis en general: es un tratamiento del componente fibroso de algunos hoyuelos concretos. Cuando lo que domina es el tejido graso o la flacidez, la indicación pasa por otro lado —carboxiterapia, radiofrecuencia con microagujas o un plan combinado—.
Lipasa: adiposidad localizada, siempre dentro de un plan
La lipasa hidroliza triglicéridos y se usa en fórmulas inyectables para adiposidad localizada. Acá hace falta una aclaración honesta, porque es donde más expectativas desmedidas circulan: esto no es una liposucción, no reemplaza a la alimentación ni a la actividad física, y no sirve para bajar de peso. Es una herramienta para modelar acumulaciones pequeñas y bien delimitadas que no ceden con el resto del plan.
Se indica por sesiones, en zonas como abdomen bajo, flancos, cara interna de muslos, rodillas, brazos o papada, y prácticamente siempre acompañando un abordaje más amplio. En el consultorio la evaluación corporal incluye composición corporal con InBody cuando corresponde, porque tratar una adiposidad sin entender el contexto metabólico suele terminar en frustración.
Qué esperar los primeros días
En las tres indicaciones lo esperable es local y transitorio: hinchazón, enrojecimiento, sensibilidad al tacto y a veces hematomas en los puntos de aplicación. En las aplicaciones corporales la zona puede quedar endurecida y molesta unos días. Se recomienda hidratarse bien, no aplicar calor local intenso y evitar ejercicio de alto impacto durante 24 a 48 horas. Cualquier signo que se aparte de ese curso —dolor creciente, fiebre, calor local marcado— se evalúa en el consultorio.
Si tenés un relleno que no te gusta, un nódulo, un labio migrado o una fibrosis que molesta, la consulta define si corresponde una enzima y cuál.
Seguridad y contraindicaciones
Son procedimientos médicos y los realiza siempre un profesional médico. No se aplican durante el embarazo ni la lactancia, ni sobre piel con infección o lesión activa en la zona. Se evalúan con especial cuidado en enfermedades autoinmunes en actividad, en trastornos de la coagulación o tratamiento anticoagulante sin control médico y en antecedentes de reacciones alérgicas a inyectables.
En el caso de la hialuronidasa hay dos puntos específicos: puede producir reacciones alérgicas —por eso importa declarar antecedentes de alergia, incluidas las picaduras de abeja o avispa— y no se aplica sobre una zona con infección activa, porque puede favorecer su difusión. En las fórmulas corporales se revisa además la función hepática, renal y el perfil metabólico cuando el plan lo justifica.
Precios y turnos
Las enzimas se cotizan por unidad, y la cantidad depende del volumen a tratar. Podés ver el valor de referencia acá mismo, y el detalle completo en precios de Buenos Aires y en precios de Neuquén.
Preguntas frecuentes
¿La hialuronidasa disuelve cualquier relleno?
No. Solo degrada ácido hialurónico. No revierte hidroxiapatita de calcio, ácido poliláctico, policaprolactona, hilos tensores ni materiales permanentes como las siliconas.
¿Cuánto tarda en hacer efecto?
Se empieza a notar entre las 24 y las 48 horas y el efecto se completa en una o dos semanas. En depósitos grandes puede hacer falta más de una sesión, separadas por dos semanas.
¿La hialuronidasa afecta el ácido hialurónico propio de la piel?
Sí, de manera transitoria y local. La zona puede verse algo más apagada durante algunas semanas y se recupera sola.
¿Puedo volver a rellenarme después?
Sí. Se espera al menos dos semanas desde la aplicación de la enzima para que no quede actividad en el tejido antes de aplicar producto nuevo.
¿Las enzimas sirven para bajar de peso?
No. La lipasa se usa para adiposidad localizada, dentro de un plan corporal. No reemplaza la alimentación ni la actividad física y no es una alternativa a una cirugía.
¿Se puede aplicar hialuronidasa si el relleno lo puso otro profesional?
Sí. Lo importante es traer toda la información disponible: qué producto se usó, cuándo y en qué zona. Si no se sabe, la evaluación clínica y en algunos casos la ecografía ayudan a definir el plan.
¿Duele la aplicación?
La molestia es leve y breve. Puede quedar hinchazón y algún hematoma durante unos días, tanto en las aplicaciones faciales como en las corporales.
¿Cuántas unidades necesito?
Depende del volumen a tratar y del tipo de producto que haya que degradar. Como se cotiza por unidad, la cantidad se define en la consulta, que no tiene cargo.
Agendá tu evaluación
Atendemos en Belgrano, CABA y en Neuquén capital. La primera consulta de medicina estética no tiene cargo. Si tu consulta es por un relleno que no te gusta, traé toda la información que tengas del producto aplicado.
También podés ver el panorama completo en todos los tratamientos o comparar criterios en la guía de bioestimuladores frente a rellenos.
