>
Saltar al contenido principal

Climaterio, perimenopausia y menopausia

Climaterio, perimenopausia y menopausia: abordaje integral con medicina funcional y terapia hormonal bioidéntica

Mujer observando el resultado de su tratamiento en el espejo, en la consulta de medicina funcional de la mujer

Sofocos que aparecen de la nada, noches de sueño cortado, un cansancio que no se explica, cambios de humor, la memoria que falla, kilos que se instalan en el abdomen aunque comas igual que siempre, la piel más fina y el pelo más ralo. Muchas mujeres llegan al consultorio con esta lista y con una idea equivocada: que es "normal" y que hay que aguantarla. El climaterio es una etapa fisiológica, sí, pero sus síntomas se estudian y se tratan.

En Alma Estética abordamos el climaterio, la perimenopausia y la menopausia desde la medicina funcional: una consulta que mira a la mujer completa, no solo a sus ovarios, y que termina en un informe y un plan de tratamiento propio, que puede incluir o no terapia hormonal con hormonas bioidénticas. Atendemos en nuestras sedes de Belgrano (Buenos Aires) y Neuquén capital.

Climaterio, perimenopausia, menopausia: qué es cada cosa

El climaterio es el período de transición entre la etapa reproductiva y la no reproductiva, y abarca varios años antes y después de la última menstruación. La perimenopausia es la primera parte de ese período: los ovarios empiezan a producir estrógenos y progesterona de forma irregular, el ciclo se altera y aparecen los primeros síntomas. Suele comenzar entre los 40 y los 45 años. La menopausia es un momento, no una etapa: la última menstruación, que se confirma recién cuando pasaron 12 meses sin sangrado, alrededor de los 50 años. Todo lo que sigue es la posmenopausia, en la que los niveles hormonales bajos se vuelven estables y aparecen los efectos a largo plazo sobre el hueso, el corazón, el metabolismo, la piel y la zona genitourinaria.

Síntomas que vale la pena consultar

Los más conocidos son los sofocos y la sudoración nocturna, pero rara vez vienen solos. Es frecuente el insomnio o el sueño que no descansa, la irritabilidad, la ansiedad o el ánimo bajo, la niebla mental (olvidos, dificultad para concentrarse), los dolores articulares, las palpitaciones, la disminución del deseo sexual, la sequedad vaginal y las infecciones urinarias a repetición, el aumento de grasa abdominal con pérdida de masa muscular (que trabajamos junto con la licenciada en nutrición de nuestro centro), y los cambios en la piel (más fina, seca, con flacidez) y en el pelo (caída, menor densidad). Detrás de esos síntomas hay además cambios silenciosos: pérdida de masa ósea, alteración del colesterol y de la sensibilidad a la insulina, y mayor riesgo cardiovascular. Por eso la consulta no se limita a aliviar el sofoco: busca proteger los próximos treinta años.

Cómo trabajamos la consulta de medicina funcional de la mujer

La primera consulta es larga, porque empieza por una historia clínica completa: tus síntomas y desde cuándo, tu ciclo, tus antecedentes personales y familiares, tu alimentación, tu sueño, tu actividad física, tu estrés, los medicamentos y suplementos que tomás. Con eso se define qué hay que estudiar. En general pedimos un laboratorio amplio (perfil hormonal, tiroides, glucemia e insulina, lípidos, vitamina D, hierro y otros micronutrientes, marcadores de inflamación), estudios por imágenes cuando corresponden (densitometría ósea, mamografía, ecografía ginecológica) y la evaluación ginecológica: en nuestro centro contamos con una doctora especialista en ginecología, de modo que el control se hace en el mismo lugar y con el mismo criterio.

Con todos los resultados se arma un informe integral que explica qué está pasando en tu cuerpo y por qué, y a partir de él un plan de tratamiento personalizado. Los cambios del ánimo, la ansiedad y el insomnio forman parte de la consulta: en nuestro centro contamos también con una doctora especialista en psiquiatría, para acompañarlos con criterio médico cuando hace falta. Y cuando algo excede el alcance de la consulta, se deriva al profesional que corresponde (endocrinología, cardiología, mastología) y seguimos trabajando en conjunto. Nada se indica "por protocolo": cada decisión sale de tus estudios y de tus objetivos.

Qué puede incluir el plan de tratamiento

El plan combina, según el caso, hábitos (entrenamiento de fuerza para proteger músculo y hueso, higiene del sueño, manejo del estrés), nutrición y suplementación dirigida con la licenciada en nutrición de nuestro centro (proteína suficiente, calcio, vitamina D y K2, magnesio, omega 3, colágeno, según lo que muestre el laboratorio), tratamientos no hormonales para los sofocos, el sueño o la sequedad vaginal cuando las hormonas no están indicadas o no las querés, y, cuando está indicada, terapia hormonal con hormonas bioidénticas. Se suman, si lo necesitás, los tratamientos de piel, pelo y cuerpo específicos de esta etapa.

Terapia hormonal con hormonas bioidénticas

Las hormonas bioidénticas son moléculas idénticas a las que produce el ovario: principalmente estradiol y progesterona micronizada. Se diferencian de las terapias hormonales antiguas, que usaban estrógenos de origen equino y progestágenos sintéticos, y que fueron las estudiadas en los trabajos que en su momento generaron temor. Hoy la terapia hormonal de la menopausia se indica con estradiol, por vía transdérmica en gel o en pellet subcutáneo, vías que no pasan por el hígado y tienen menor riesgo de trombosis, junto con progesterona micronizada cuando la mujer conserva el útero. También trabajamos con testosterona cuando los síntomas y el laboratorio lo justifican (disminución del deseo sexual, falta de energía, pérdida de masa muscular), siempre en dosis fisiológicas para la mujer y con control.

Para quién está indicada: mujeres con síntomas que afectan su calidad de vida, en especial sofocos y sudoración nocturna, trastornos del sueño, síndrome genitourinario o riesgo de osteoporosis, que inician el tratamiento antes de los 60 años o dentro de los 10 años de la menopausia. En esa ventana los beneficios superan claramente los riesgos.

Qué mejora: es el tratamiento más eficaz para los sofocos; mejora el sueño, el ánimo y la concentración; protege el hueso y reduce fracturas; mejora la sequedad vaginal y la función sexual; y ayuda a conservar masa muscular, calidad de piel y densidad de pelo.

Vías de administración: el estradiol y la testosterona se indican en gel transdérmico o en pellets hormonales (conocidos como chips): pequeños implantes que se colocan bajo la piel con anestesia local, en el consultorio, y liberan la hormona de forma sostenida durante varios meses, sin tener que acordarse de una aplicación diaria. La progesterona se indica siempre micronizada, en cápsulas. La elección entre gel y pellet depende de la hormona, de tus antecedentes y de tu preferencia, y se define en la consulta.

Riesgos y contraindicaciones: la indicación de la terapia hormonal es siempre a criterio médico, después de evaluar tus antecedentes y tus estudios. No hay una lista automática de "sí" y "no": hay situaciones que requieren una evaluación más exhaustiva y, en algunos casos, la decisión de no indicarla, como los antecedentes de cánceres hormonodependientes (mama, endometrio), la trombosis o la embolia, la enfermedad hepática activa, el sangrado ginecológico sin estudiar o la enfermedad cardiovascular establecida. En cada mujer se pesan beneficios y riesgos, se elige la hormona y la vía más segura para su caso, y esa decisión se revisa en cada control. Trabajamos con presentaciones farmacéuticas de dosis conocida, ajustadas a la mínima dosis eficaz, con controles clínicos y de laboratorio periódicos y con la mamografía y el control ginecológico al día.

Lo importante: la terapia hormonal es una herramienta, no el objetivo. Hay mujeres que la necesitan y otras que no; el informe y la conversación en el consultorio definen cuál es tu caso.

Menopausia, piel y pelo

En los cinco años posteriores a la menopausia la piel pierde cerca de un tercio de su colágeno. Se vuelve más fina y seca, aparece flacidez en el óvalo y el cuello, y el pelo pierde densidad. Es la etapa en la que más sentido tiene la bioestimulación de colágeno, la bioremodelación con Profhilo, el tensado profundo con Ultracell Q+ o Morpheus8 y la mesoterapia capilar, siempre sobre una base nutricional y hormonal ordenada: tratar la piel sin tratar la causa da resultados cortos. Y si además hubo un descenso de peso rápido, la pérdida de volumen facial se aborda como explicamos en la nota sobre la cara Ozempic.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad empieza la perimenopausia y cuánto dura?
En general entre los 40 y los 45 años, aunque puede empezar antes. Dura desde los primeros cambios del ciclo hasta un año después de la última menstruación: en promedio 4 a 5 años, con mucha variación entre mujeres. La menopausia se confirma cuando pasaron 12 meses seguidos sin menstruar, alrededor de los 50 años en Argentina.

¿Cómo sé si estoy en la perimenopausia?
Por los síntomas más que por un análisis: ciclos que se acortan, se alargan o se saltean, sofocos, sudoración nocturna, sueño fragmentado, cambios de ánimo, niebla mental, sequedad vaginal, aumento de grasa abdominal o caída de pelo. El laboratorio ayuda a completar el cuadro, pero en esta etapa las hormonas fluctúan y un valor aislado puede ser normal aun con síntomas.

¿Qué son las hormonas bioidénticas?
Son hormonas con la misma estructura molecular que las que produce el ovario: estradiol, progesterona micronizada y, cuando está indicada, testosterona. El estradiol y la testosterona se indican en gel transdérmico o en pellet subcutáneo, y la progesterona siempre micronizada, en presentaciones de dosis conocida que se ajustan a cada mujer según sus síntomas, sus antecedentes y sus estudios.

¿Qué es el chip o pellet hormonal?
Es un pequeño implante de hormona bioidéntica (habitualmente testosterona o estradiol) que se coloca bajo la piel, en general en el glúteo o la cadera, con anestesia local y en pocos minutos. Libera la hormona de forma constante durante varios meses, con niveles estables y sin aplicaciones diarias. Requiere evaluación previa, laboratorio y controles, y no reemplaza a la progesterona en la mujer con útero.

¿La terapia hormonal es segura? ¿Aumenta el riesgo de cáncer de mama?
En la mujer sana que la inicia antes de los 60 años o dentro de los 10 años de la menopausia, los beneficios superan los riesgos: es el tratamiento más eficaz para los sofocos, protege el hueso y mejora el sueño y la calidad de vida. Con estradiol transdérmico y progesterona micronizada el riesgo de trombosis es menor que con las terapias antiguas, y el aumento del riesgo de cáncer de mama, cuando existe, es pequeño y depende del tipo de esquema y de la duración. La decisión es siempre individual y se revisa en cada control.

¿Quiénes no pueden hacer terapia hormonal? ¿Hay contraindicaciones?
La indicación es a criterio médico y se define caso por caso. Algunas situaciones requieren una evaluación más exhaustiva antes de decidir, y a veces llevan a no indicarla: los antecedentes de cánceres hormonodependientes (mama, endometrio), la trombosis o la embolia, la enfermedad hepática activa, el sangrado ginecológico sin estudiar o la enfermedad cardiovascular establecida. Cuando la terapia hormonal no es la opción, hay alternativas no hormonales eficaces para los síntomas, y el abordaje funcional (nutrición, suplementación, ejercicio, sueño) sigue siendo válido.

¿Hasta qué edad se puede empezar y por cuánto tiempo se hace?
La ventana ideal para empezar es antes de los 60 años o dentro de los 10 años de la última menstruación. No hay un tiempo máximo fijo: se mantiene mientras los beneficios superen los riesgos, con controles anuales, y la dosis se ajusta a la mínima que controla los síntomas.

¿Y si no quiero o no puedo usar hormonas?
El plan se arma igual. Se trabaja con nutrición, suplementación dirigida según el laboratorio, ejercicio de fuerza, higiene del sueño y, si hace falta, tratamientos no hormonales para los sofocos o la sequedad vaginal, además de los cuidados de piel y pelo propios de esta etapa.

¿Qué estudios me van a pedir?
Depende de tu historia, pero en general un laboratorio completo (perfil hormonal, tiroides, glucemia e insulina, lípidos, vitamina D, hierro y otros micronutrientes), densitometría ósea si corresponde, mamografía y ecografía ginecológica al día, y el control con la doctora especialista en ginecología de nuestro centro. Con todo eso armamos el informe y el plan.

¿La menopausia afecta la piel y el pelo? ¿Tiene tratamiento?
Sí: en los primeros cinco años después de la menopausia la piel pierde cerca de un tercio de su colágeno, se afina y pierde firmeza, y el pelo se debilita. Se aborda desde adentro (nutrición, suplementación y, cuando está indicada, terapia hormonal) y desde afuera con bioestimuladores de colágeno, Profhilo, Ultracell Q+ o Morpheus8 y mesoterapia capilar.

¿Atienden la menopausia en Neuquén?
Sí, la consulta de medicina funcional para el climaterio y la menopausia se realiza en nuestras dos sedes, Belgrano (Buenos Aires) y Neuquén capital.

¿Cuánto cuesta la consulta?
El valor de la consulta de medicina funcional se publica actualizado en nuestra lista de precios de Belgrano y en la lista de precios de Neuquén. Los estudios se piden con orden médica para tu cobertura. Podés consultar por WhatsApp: Belgrano +54 9 11 6162-2471 y Neuquén +54 9 299 575-4710.

Los resultados varían según cada paciente. Este contenido tiene fines informativos y no reemplaza la consulta médica presencial. La terapia hormonal es un tratamiento de prescripción médica que requiere evaluación previa y controles periódicos.

Agendá tu consulta

La consulta de medicina funcional de la mujer se realiza en Belgrano, Ciudad de Buenos Aires, y en Neuquén capital. Traé tus estudios previos si los tenés: nos ayudan a empezar con más información.


Dra. Mariela Orgueira

Directora Médica – Alma Estética

Médica especializada en Medicina Estética, Funcional y Regenerativa

Más de 20 años de experiencia clínica

Sedes: Buenos Aires & Neuquén


Suscribirme a las promos Info y turnos