Un programa de 8 a 12 semanas para ordenar la digestión, con principio y fin. No es una limpieza, no es un detox y no es un ayuno. Es un plan clínico por etapas, con indicación médica, controles y una fecha de finalización escrita.
Qué es
El reseteo intestinal busca mejorar la digestión, el tránsito y la tolerancia a los alimentos en personas con síntomas digestivos que se sostienen en el tiempo. Trabaja en etapas: primero se retiran los alimentos que están irritando, después se acompaña la digestión, se repuebla la flora, se repara la mucosa y finalmente se reincorpora todo lo que se había sacado.
Esa última parte es la más importante y la que más se omite en internet: todo lo que se retira se vuelve a incorporar. Una restricción sin fecha de reintroducción no es un tratamiento.
Para quién es
Para quienes conviven hace meses con hinchazón después de comer, tránsito irregular, pesadez que dura horas, o una lista de alimentos que fueron dejando de lado porque les caen mal. También es útil después de varios ciclos de antibióticos, en candidiasis a repetición y durante la transición a la menopausia, cuando aparecen distensión y constipación que antes no estaban.
Cómo es, etapa por etapa
Preparar. Estudios, registro de lo que comés y ordenamiento de los horarios de las comidas.
Retirar. Cuatro semanas sin los alimentos que están generando síntomas. Nunca más tiempo del necesario.
Acompañar. Masticación, ritmo de comidas y soporte de la digestión y del tránsito.
Repoblar. Probióticos, fermentados y fibras, de a uno por vez y en progresión.
Reparar. Nutrientes para la mucosa intestinal y corrección de las deficiencias que aparecieron en el laboratorio.
Reequilibrar. Reintroducción ordenada de cada grupo y construcción de variedad vegetal.
Qué esperar y qué no
Lo que buscamos: menos hinchazón, gases y pesadez después de comer; un ritmo intestinal regular; tolerar más alimentos y no menos; mejor energía y descanso en casos seleccionados; corregir deficiencias nutricionales.
Lo que no prometemos: curar una enfermedad que todavía no fue diagnosticada; reemplazar el tratamiento de una enfermedad intestinal o de la celiaquía; dejarte con una dieta restrictiva para siempre; atribuirle al intestino todo lo que te pasa; eliminar toxinas.
Un dato importante antes de empezar
Si alguna vez pensaste en dejar el gluten, hacelo después de consultar. La serología de celiaquía solo es válida si la hacés comiendo gluten. Si lo retirás antes, el estudio deja de servir durante meses. Es el error más frecuente y el más fácil de evitar.
Autotest: ¿te conviene consultar?
Tres minutos. No reemplaza una consulta ni da un diagnóstico: sirve para saber si vale la pena que lo miremos juntas.
Primero, cuatro preguntas importantes. Marcá las que te pasen:
Ahora el test. Marcá las que te pasen:
Cómo empieza
Con una consulta de medicina funcional. Ahí revisamos tu historia, pedimos los estudios que hagan falta y, si corresponde, armamos el plan por escrito: qué se retira, por cuánto tiempo, cuándo se reintroduce cada cosa y cómo vamos a medir si funcionó. La suplementación, si la necesitás, se indica ahí y se ajusta a tu caso.
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